"Si alguien ama a una flor de la que sólo existe más que un ejemplar entre los millones y millones de estrellas,
es bastante para que sea feliz cuando mira a las estrellas"
. Puede decir satisfecho: "Mi flor está allí, en alguna parte…"
(
Antoine de Saint-Exupéry)

jueves, 25 de noviembre de 2010

Metrorebelión


Como “Gato Negro” asustado en “La Rinconada” de Miraflores arrecia su destrucción de la “Propatria”, la que tanto amó “Pérez Bonalde”, montado en “Dos Caminos” que nos conducen a “La Hoyada” inexorable de la “Maternidad” comunista de Fidel por una parte y por la otra, al del “Metrobús” del autoritarismo fascistoide y militarista de Augusto Pinochet. “Plaza Venezuela”, sin duda, cada día se parece más a Cuba, una nación arruinada y derruida; será por aquello de que Fidel los cría y ellos se “Las Adjuntas” intentando convertirnos en un “Zoológico” de cortadores de “Caño Amarillo” postrados en “El Silencio” sin lugar a la protesta y bien “Chacaítos”, en la estúpida creencia de que los demócratas y libertarios se resignarán a punta de “Palo Verde” a irse a llorar a “El Valle”. Somos hijos de la batalla de “Plaza Carabobo” y de personajes como “Miranda”, “Plaza Sucre”, “Ruiz Pineda” y el héroe uruguayo “Artigas”, concientes de que “La Paz” hacia “Los Jardines” de la prosperidad y el fin de la autocracia pasa por el “Agua Salud” de la resistencia y no haciéndonos los “Capuchinos” ante la desidia, el robo, el atropello y las arbitrariedades de servicios públicos vitales como el propio Metro, cuyo mantenimiento es una “Mamera” de gallo de aquellos funcionarios que lo único que les ha interesado es la “Zona Rental” de su codicia ilegítima. “Alí Primera” se sentiría avergonzado de los que en principio se hubieran podido considerar los suyos. Bastaría que solo viera cómo buena parte de ellos bajaron de “Los Cerritos” exhibiendo hoy su súbita condición de millonarios para mandarlos bien lejos al “Carrizal”. No era esta la segunda “Independencia” con la que soñaba el protestarlo cantor. Se indignaría como mismísimo “San Antonio” de estos seudoadmiradores de “Guaicaipuro” que cambian de “Coche” viejo todo “Chacao” a los últimos y nuevos modelos del “Mercado” y se mudan de sus humildes viviendas, ya sea en “Caricuao”, “La Yaguara”, “Antímano” o “Petare” a “Los Cortijos”, “La California”, “Bello Monte”, “Las Mercedes”, “Tamanaco” o “Chuao”, donde reside el pretendido enemigo escuálido. “Miranda” su natural condición, acusan de terrorismo, asociación para delinquir y alteración del orden público a 33 ciudadanos honrados y valientes que son “Los Símbolos” que representan a millones de usuarios y sus voces contra la estulticia operativa de un servicio masivo de transporte que vivió momentos de esplendor y que hoy en manos de estos mediocres actores de “Teatros”, enriquecidos como “Las Minas” de oro de El Callao, agreden la condición humana, especialmente de nuestra población más pobre. Un gobierno enemigo de la “Ciudad Universitaria”, del “Colegio de Ingenieros” y de las “Bellas Artes” no puede sorprender que lo sea también del hombre común de nuestro pueblo. Los nuevos diputados en “Capitolio” que son “La Bandera” de la genuina mayoría a partir de enero, serán “Parque Central” del debate contra la barbarie y el “Nuevo Circo” e intentarán evitar que los totalitarios conviertan a Venezuela en una “Sabana Grande”, pero llena de ruinas, y no el “Bello Campo” de ciudades y pueblos al que todos aspiramos; los habitantes de “Carapita” como los de “Altamira”.

Fernández Cuesta, Carlos. “Metrorrebelión”. Diario TalCual. Caracas-Venezuela. Miércoles 24 de noviembre de 2010: p.21


sábado, 6 de noviembre de 2010

B9


Eres el único río que yo no cambiaría por el mar.

Eres el único sonido que yo no cambiaría por el silencio.

Eres lo único finito que yo prefiero a lo infinito.

Eres lo único humano que prefiero a lo divino.

Eres lo único mortal que prefiero a la inmortalidad.

No te quiero por tu belleza, aunque sin ella yo no podría justificar el universo.

No te quiero por el placer que nos damos el uno al otro, aunque sin él la vida es muerte.

No te quiero por nuestras interminables conversaciones afectuosas, aunque sin ellas no le veo sentido a la palabra.

No te quiero por los recuerdos de otras vidas que se suman a ésta y alimentan la gracia del encuentro, aunque sin ellos yo no tendría identidad y tú tampoco; hijos somos de la memoria.

Te quiero por el vacío en ti que nadie llena,

Te quiero por el dolor de ser que te atraviesa.

Te quiero por la inútil espera, el abandono, la carencia de Dios, el desamparo.

Por aquel diecisiete de marzo cuando vimos el parentesco horrible que nos une.


José Manuel Briceño Guerrero

lunes, 1 de noviembre de 2010

Maravillosa Realidad


He aquí una recopilación de algunos de los más valiosos aprendizajes adquiridos -o bien reforzados- durante mi estadía en la maravillosa realidad:

· A quien obra bien, le va bien; más tarde o más temprano. De igual modo y a la inversa, a quien obra mal, más tarde o más temprano, le termina yendo mal. Una variante de este decir popular se halla en las palabras de mí estimado Shakespeare: “Las malas acciones, aunque toda la tierra las oculte, se descubren al final de la vista humana”. O también en la letra de una canción que disfruto mucho: “Cada uno da lo que recibe, luego recibe lo que da. Nada es más simple, no hay otra norma, nada se pierde, todo se transforma”.

· Otro hecho notoriamente comprobado en relación con el, a veces incierto, nacimiento del mal en aquellas personas que siempre habían mostrado una conducta intachable, lo hallé en palabras de Arthur Conan Doyle, en su célebre personaje Sherlock Holmes: “Hay árboles, Watson, que, hasta cierta altura, crecen normalmente, y, de repente, comienzan a desarrollar las más extravagantes formas. Lo mismo puede verse a menudo entre los seres humanos”.

Tan cierto como lamentable eh?!

· Debemos ser actores de nuestra propia vida. Estando allí me tocó lidiar con personas de carácter muy diferente. Los encontré:

- del tipo ofensivo: de las que solo se alimentan del mero gusto por humillar y vejar a los demás;

- las de carácter mediocre: aquellas que al no poder hacer lo que quieren, tampoco quieren lo que hacen, y los resultados en estos casos son siempre tan evidentes, pues a leguas se nota cuando un trabajo está hecho con amor o por el contrario, cuando no;

- y las de carácter lisonjero: aquellas que tienen tan poco amor propio que buscan desesperadamente la aprobación y el consentimiento de los demás para todo cuanto hacen, lo cual denota, además, una terrible debilidad de espíritu.

Por otro lado (aunque lamentablemente no son de los que más abundan) las hay también:

- de carácter humilde: pues entienden que la inteligencia sin humildad no sirve absolutamente para nada;

- las de carácter afable: aquellas que comprenden y ponen en práctica el poder que reside en una sonrisa, en un sencillo gesto amable;

- y las de carácter coherente: aquellas que son congruentes con lo que piensan, dicen y hacen, porque denotan transparencia y autenticidad en todo su ser.

Pero independientemente de a quienes nos crucemos en nuestro camino, repito con vehemencia: Debemos ser actores de nuestra propia vida. En palabras de P. Coelho: "La auténtica persona humana es un ACTOR de su propia vida, no un re-actor ante lo que hacen o le dicen los demás. Actúa por sus propias condiciones, no por reacción a como actúan con él los demás.”

· La paciencia y la prudencia son dos virtudes que hay que aprender a cultivar, pero con urgencia!. La primera entendida no como una quietud del alma, de aquél que espera a que todo pase y nada le salpique. No. Todo lo contrario. La paciencia como acción, por contradictorio que parezca, pues para conseguir los resultados deseados en cualquier empresa que uno emprenda, deberá trabajar arduamente, luego, en ese trayecto irá cosechando ciertas siembras. La sabiduría radica entonces en la espera (pero a medida que se trabaja), en la espera del momento idóneo en que la cosecha brindará sus preciados frutos.

La segunda, del latín: recta ratio agibilium o justo criterio de conducta, supone conocer, reflexionar y juzgar antes de decidir. Una persona prudente es aquella que se informa, desde criterios rectos y verdaderos, de lo que hay que hacer; pondera antes de tomar una decisión, las consecuencias favorables y desfavorables para ella y los demás, y por último, actúa o deja de actuar, según lo decidido. En resumen, significa gozar de un espíritu reflexivo, de educación, respeto y amor por los demás.

Bien, pues ahí les dejo algunos de los aprendizajes más significativos que me llevo, o que refuerzo, durante toda mi estadía en aquel recinto -a modo de cámara oscura- que a bien tuvo en enseñarme tanto.

“Pues yo creo que la gratitud es una de las cualidades más grandes que debemos tener todos los humanos, ¿verdad?. De modo que entonces no me resta otra cosa más que decir sino: ¡MUCHAS GRACIAS!

Nadie te recordará por tus pensamientos secretos

Gabriel García Márquez


ANDREA VILLAMIZAR